LA HISTORIA DE VEDA: TEJIDOS CON TINTES NATURALES DEL MONTE CHAQUEÑO

Veda Palavecino es artesana y vive en El Impenetrable. Encontró en el arte de tejer, no sólo el disfrute, sino una salida laboral. Teje en bastidor y telar y les da color a sus prendas con tintes naturales. Les enseña a los turistas y vende sus prendas. Dice que cada vez llegan más viajeros y asegura que “mientras más se cuide el monte y la fauna, más gente va a venir”.
El Parque Nacional El Impenetrable, es cada vez más visitado. Con la recuperación del monte y sus animales silvestres, los turistas se acercan para conocerlo y vivir inmersos en la naturaleza. También disfrutan de las artesanías y la gastronomía típica, que tienen la identidad de los árboles y frutos del monte chaqueño.

Veda Palavecino, hace los hilados con lana de oveja, teje en su bastidor o en telar y colorea sus prendas con los tonos diversos que le regala el monte. Y en el arte de tejer, encontró también una fuente de trabajo, porque recibe a viajeros y les enseña algo, simple y posible, de las técnicas heredadas de sus antepasados.
“Se llevan de recuerdo las cositas que hicieron y también me compran algunos de mis tejidos: un chal, una ruana, un pie de cama, una bufanda”, cuenta la artesana sobre su emprendimiento.
Hace muy poco Veda ganó el tercer premio de un concurso de artesanías: “un chal con los colores del monte”. Describió que su obra llevaba colores que surgieron de la naturaleza misma de El Impenetrable chaqueño.
“Yo misma hago los tintes, con distintas cortezas de árboles, frutos, yuyos y semillas”, relató Veda y contó que en ese tejido incluyó unas rayas de distintos colores: para el marrón usó la corteza del algarrobo, para el rosa viejo la corteza del palo coca, para el verde el palo santo y yerba, para el anaranjado la corteza del árbol lecherón y para el gris el mistol.

La tejedora nacida en Paraje Nueva Población, aseguró que está “maravillada con los colores de nuestro monte”.
El dinero que ganó con el concurso organizado por la empresa automotriz Derka y Vargas, le sirvió para comprar un nuevo telar: lo renové, estoy muy contenta”.
Veda comenzó a tejer desde muy chica con bastidor, hacía peleros y pellones para las monturas de los caballos. El tejido en telar llegó hace unos años, de la mano de una capacitación de la Fundación Rewilding Argentina “y me encantó, me gusta y lo disfruto muchísimo”.
Contó que generalmente teje sola “todos los días” y que en ocasiones también teje con su hermana, su sobrina y su cuñada.
Asegura que las artesanías en tejido generan un ingreso para su familia y que cada vez les está yendo mejor.

Veda Palavecino, recibe a los viajeros que quieran vivir la experiencia de tejer en telar y bastidor y en esa jornada les prepara un almuerzo típico o una merienda típica, con productos que tienen los sabores del monte. (Reservas al: 364-4133954)
“La llegada de visitantes es cada vez más fluida, y hace que los pobladores locales tomen conciencia de la importancia de la conservación, porque saben que los viajeros vienen a El impenetrable con la ilusión de estar en la naturaleza, conocer el monte, cruzarse con una corzuela, un pecarí, un guanaco, un puma o hasta un yaguareté”, manifestó la artesana.
Y finalmente, Veda aseguró que “mientras más se cuide el monte y la fauna, más gente va a venir” e invitó a conocer las maravillas de El Impenetrable.
Agencia Noticias del Norte